Anteriormente sinónimo de marginalidad, ociosidad e incluso peligro, el cannabis encuentra poco a poco su lugar en el radio de lo aceptable e incluso de lo deseable. Una democratización que anuncia un imaginario renovado, pero también un mercado a tener en cuenta y comprender. Con o sin legalización, la hierba o sus derivados se introducen en todos los sectores siguiendo una tendencia más global de bienestar y de una vida mejor.

Del « fumeta » al consumidor

Finalizado el mito del fumeta letárgico, el consumidor es banquero, músico, empresario, madre, joven o menor… Al ampliar su objetivo, el cannabis ya no pertenece sólo a una contracultura, sino que se introduce poco a poco en el dominio del mainstream.

La cultura de unomismo

Siempre asociado al «chill», el cannabis se hace eco de unmodo de vida sano que promueve el bienestar, el «self love», el equilibrio enun mundo que va demasiado rápido. Contra la ansiedad y la presión creciente, seconvierte, más que una huida hacia adelante, en una herramienta de liberación ode mejora de uno mismo. El consumo ya no define al individuo, sino que formaparte de su estilo de vida. Cada vez es más frecuente, sobre todo entre lasmujeres (alentadas por la cultura, las series y los medios de comunicación), elhumo se reivindica como una forma de empoderamiento.

Los nuevos comerciantes de ensueño

Frente a un mercado en plenaapertura, ¿cómo se posicionan las marcas de cannabis para seducir a estosnuevos consumidores y acabar con los códigos del pasado?

#1. Colorido

Para eliminar cualquier imagen denocividad e ilegalidad, las marcas muestran colores vibrantes, afables, quedefinen sutilmente la gama y el efecto buscado. El color instala el ambiente,se llega incluso a asignar a cada producto su banda sonora adaptada.

#2. Tranquilidad, lujoy volutas

Al abandonar su nicho, el cannabis se dirige ahora también auna población más acomodada con la que las marcas pueden jugar la carta delpremium: elegancia, refinamiento, pureza, a mil leguas de la identidadRastafari.

Repensar el espacio

Con su legalización, el cannabis sale de lo invisible. Lacompra y su lugar ya no están conectados al imaginario de la calle y delfurtivo. Por el contrario, estos nuevos espacios rebosan de luz, atraen laatención y llaman a la diversión. El producto se propone en su cofre lifestyle,con accesorios, ambiente y decoración pulida.

CBD en todas partes!

El aura relajante de la marihuana está en todas partes,incluso para los no fumadores. En la belleza, el gran consumo o en nuestrascocinas, aparece bajo formas más suaves, el CBD o el cáñamo, legales o inclusosin efecto. Puro argumento de marketing o beneficios reales, los productos ymarcas que se apoderan de la tendencia florecen y nos ofrecen un panorama dediseño diversificado.

Explicito

Funky L.A 

Botánico bucólico

Minimalista