La concienciación sobre el cuidado de nuestro planeta se instala cada día con más fuerza en todas las esferas sociales. La optimización del reciclaje, la lucha contra el plástico, el cuidado de los ecosistemas marinos, la constatación del cambio climático, la reciente crisis de incendios en el Amazonas…

Las marcas adquieren también un importante rol en este escenario. No se trata únicamente de lo relativo al producto o el servicio en sí, sino de una auténtica actitud filosófica, de adoptar una postura y revelar los valores éticos de la marca.

El agua más green es de Danone

Lanjarón es una de las marcas de agua del grupo Danone. Su agua mineral natural procede de Sierra Nevada, una cordillera situada en Granada, al sur de España, considerada reserva de la Biosfera y uno de los entornos naturales más importantes de Europa.

El valor primordial de Lanjarón es su compromiso con la naturaleza y la marca lo demuestra en todas sus dimensiones, acciones y comunicaciones.

Proyecto “Monte del Siglo XXI” para la protección de Sierra Nevada, colaboración con la fundación Ecoalf, campaña Cleanfluencers en la lucha contra el littering (abandono de residuos), adhesión al Decálogo del Ciudadano contra las basuras marinas…

Lanjarón lanza su botella más sostenible

En verano del 2018 nos reunimos con el equipo marketing de la marca para que nos descubrieran la iniciativa que iba a convertirse en el estandarte de la misión de Lanjarón: la primera botella 100% reciclada y 100% reciclable del mercado, cuyos beneficios se destinan en su totalidad a financiar proyectos de conservación del medio ambiente. Un proyecto pionero en el ámbito español, la botella más sostenible de mercado.

Nos pidieron crear la nueva identidad visual de esta innovación sin alejarnos del territorio de la marca, la pureza de su origen, ni de su identidad global, cuyo elemento clave de diferenciación es su color corporativo, el rojo.

Valorizar la innovación respetando la esencia de marca

El mayor de los retos era conseguir expresar con claridad los valores de sostenibilidad que sustentan esta innovación respetando el ADN de la marca.

Para lograrlo, nuestra primera recomendación estratégica fue dotar a esta innovación de los atributos de una marca real, estableciendo una identidad branding eficaz capaz de generar una personalidad propia, con elementos visuales que aportaran singularidad y fueran claramente apropiables e identificables.

En segundo lugar, capitalizar la misión de la iniciativa, valorizando la promesa y desarrollando un discurso que trascendiera la racionalidad de los beneficios, aportando la emoción necesaria para conectar con el consumidor.

Por último, les invitamos a considerar el diseño como un actor principal en la consecución de la misión de sostenibilidad, exprimiendo al máximo los recursos vegetales en materiales y tintas.

Manifestar el compromiso en la expresividad de la marca

Fruto de todo ello nació la propuesta de diseño de esta innovación, que ha sido galardonada con el premio Liderpack al mejor packaging de bebidas y seleccionada para los WorldStar Packaging awards.

Un naming directo, transparente, explícito, que capitaliza el valor diferencial de esta botella: 100% realizada con plástico reciclado. Un tratamiento visual puro y contundente que genera el impacto necesario y la personalidad deseada.

En el back desplegamos los argumentos sobre los que se sustenta el compromiso del proyecto. En clave pedagógica hacemos uso de pictogramas para aportar credibilidad al discurso de manera sencilla e impactante.

La aportación técnica coherente con la promesa es un diseño realizado a una sola tinta (añadiendo únicamente el azul del logotipo) sobre material transparente.

Lanjarón: comprometerse con la naturaleza y manifestarlo en su expresividad.